Saturday, January 31, 2009


"Una persona dice, en promedio, tres mentiras cada 10 minutos", le comenta el doctor Lightman a un sospechoso de terrorismo acusado de colocar un artefacto explosivo en un lugar público. El especialista quiere incomodarlo, ver sus reacciones. Pero aunque el sujeto se resiste a entregar información, Lightman no necesita palabras para descubrirlo todo. "La verdad está escrita en el rostro de cada persona", sentencia.

Mientras le menciona lugares donde cree puede estar oculta la bomba, pequeñas pistas involuntarias van revelando la verdad: un esbozo de sonrisa casi imperceptible. No, el acusado está confiado, así que no es allí. Luego pregunta por otro lugar y esta vez un nuevo gesto involuntario denota preocupación. Eureka! La bomba es descubierta. Se salvan cientos de vidas.

La escena forma parte del primer capítulo de la recién estrenada serie de FOX, Lie to Me (Miénteme, que llegará a Latinoamérica el segundo trimestre de este año), protagonizada por el actor Tim Roth e inspirada en el trabajo del único profesional en el mundo capaz de percibir si una persona está mintiendo con solo mirarla. Paul Eckman (sicólogo, 68) lleva una década trabajando con agencias de inteligencia de EE.UU. y es consejero del FBI. ¿Su labor? Sentarse frente a frente con violadores, asesinos y terroristas para escucharlos mentir.

¿SON LOS GESTOS UNIVERSALES?
Aun cuando los criminales ni siquiera abran sus bocas, rapidísimos gestos que demuestran placer, rabia, pena o disgusto, que en su mayoría pasan desapercibidos para el resto de los mortales, para este sicólogo clínico demuestran una verdad que el rostro no puede esconder.

Son las llamadas microexpresiones faciales, gestos involuntarios que duran centésimas de segundo y que pueden revelar el estado anímico que queremos ocultar. Y es allí precisamente donde se encuentra la mentira.

Pero no fue de un día para otro que Eckman desarrolló esta habilidad para reconocer mentirosos, que se estima posee apenas el 0,1% de las personas. El sicólogo pasó cinco años estudiando en Africa y recorrió también países como Argentina, Brasil, Chile, Nueva Guinea y Papúa. Así pudo comprobar la teoría que lo había obsesionado toda su vida: que las expresiones humanas son universales.

No fue una tarea fácil. Por aquellos años la corriente dominante en sicología decía que las expresiones eran aprendidas, vale decir, no eran sino una manifestación cultural. Paul Eckman ha relatado en numerosas entrevistas que famosos antropólogos lo ridiculizaron debido a sus postulados: "La gente pensaba que yo estaba loco, que todas mis ideas eran erradas", cuenta.

Pero el sicólogo no se dio por vencido. Incluso Darwin había escrito un tratado sobre la universalidad de las expresiones humanas, cien años antes. Fue así, de obstinado, que Eckman llegó a establecer que los seres humanos tenemos seis tipos de expresiones, que son universales para todos: neutralidad, enojo, disgusto, determinación, alegría y tristeza.

Sobre la base de estas expresiones básicas, que son generadas por la acción de 43 músculos faciales, el especialista descubrió que se pueden esbozar cerca de 3.000 microexpresiones involuntarias. Todas relacionadas con algún estado de ánimo.

Son estas "claves" las que aprendió a descifrar Eckman, con tal éxito que sus análisis se consideran más confiables que el polígrafo, la máquina conocida como "detector de mentiras". No es de extrañar considerando que el dispositivo detecta respuestas fisiológicas concretas, como incremento de la presión sanguínea, estrés, respiración y sudoración. En otras palabras, detecta si la persona está ansiosa sobre lo que está contando. Y un mentiroso entrenado sabe controlar su ansiedad.

MICROGESTOS FACIALES
Pero por muy controlado que sea el mentiroso de turno, las micro expresiones terminarán delatando sus intenciones. Y también sus acciones. Eckman enseña a centrarse en algunas claves. Por ejemplo, un hombre que le dice a su amante que dejará a su esposa y, acto seguido, se rasca la nariz. Este gesto revela que está ocultando algo y es común en la mayoría de los hombres.

Igual cosa una persona que, con toda la convicción del mundo, asegura no ser culpable de algo, pero mientras lo hace encoge sus hombros: es su cuerpo que está contradiciendo el discurso. La mirada también puede traicionarnos. Cuando interrogamos a alguien acerca de algo que ocurrió, de manera involuntaria el sujeto desvía la vista para recordar. El mentiroso, en tanto, "vomita" su discurso porque tiene todo aprendido y no tiene que explorar en sus recuerdos.

Otros gestos indesmentibles: las cejas oblicuas denotan tristeza y, según Eckman, es una de las emociones más sinceras y difíciles de ocultar para los seres humanos; la mano sobre la cabeza es señal de vergüenza, al igual que arrugar la pera.

También el lenguaje distante. Bill Clinton, por ejemplo, cuando renegó de su relación con Mónica Lewinsky diciendo "no tuve sexo con esa mujer. Al día siguiente, Eckman habló con sus asesores y les hizo ver los "errores" del Presidente.

La risa forzada también se puede reconocer. Esta involucra menos músculos que una risa espontánea. Así, cuando la risa no es auténtica sólo se mueve el músculo entre la boca y el pómulo. La verdadera risa involucra también los músculos del contorno de los ojos. Eckman enseña todas estas técnicas y dice que cualquiera las puede aprender. Cobra US$ 35 mil por cinco días de sesiones y asegura que la precisión llega al 95%.

MENTIRAS POR HORA
Pero la mentira es democrática. De hecho, se estima que una persona normal llega a contar hasta 18 mentiras por hora. La sicóloga estadounidense Bella de Paulo, de la U. de California, es otra de las expertas que más ha estudiado la mentira. Revisó más de 300 investigaciones y ha realizado varios estudios sobre la materia. Algunas de sus conclusiones indican que el 23% de las personas miente sobre un romance, 21% sobre dinero, 21% sobre logros personales o sentimientos y el 7% sobre su identidad.

1. MITOS Y VERDADES
Las personas que mienten no miran a los ojos, se complican cuando les preguntan detalles, esquivan la mirada y tienen un discurso entrecortado. Estas son algunas de las conductas que la mayoría de la gente asocia con la mentira. Absolutamente falso, dicen los expertos. Un verdadero mentiroso planea su discurso cronológicamente, mira directamente a los ojos, no pierde ningún detalle y jamás mira hacia el lado, ese es un recurso de la memoria real. Lo que sí hace es tocarse el pelo como si quisiera alisarlo y mueve las manos como si le molestaran los dedos. Una forma de pillar una mentira es pedirle a la persona que relate el mismo discurso pero al revés. Como no existe memoria, tiene que inventarlo todo de nuevo, por lo tanto, se pierde y no puede hacerlo. En cuanto a los estereotipos, la gente suele creerle más a los que tienen "cara de buenos", como los que se ven más inocentes con rostros de niños o se muestran extrovertidos y muy transparentes.

2. LA CIENCIA DEL ENGAÑO
El primer detector de mentiras fue diseñado al inicio del siglo XX, por el sicólogo William Marston. Curiosamente, es el mismo hombre que más tarde saltaría a la fama como el creador del personaje "La Mujer Maravilla". El instrumento ha estado desde entonces en el centro de la polémica y su efectividad ha sido siempre cuestionada. Científicos de la U. de Pennsilvania trabajan en un sucesor, mucho más afectivo, llamado "no mientas". Este analiza las áreas del cerebro que se iluminan cuando alguien miente. Sus estudios han descubierto que son tres las áreas acusadoras: la corteza anterior cingulada, que monitorea los errores la corteza dorsal lateral prefrontal, que controla el comportamiento, y la corteza parietal, que sensibiliza los impulsos.

3. LOS CUATRO TIPOS DE MENTIRAS
Mentiras comunes: Son aquellas que se dicen cotidianamente. El 75% de las personas las usa de manera frecuente según encuestas. Son aquellas típicas excusas para justificar atrasos u olvidos imperdonables.
Mentiras serias: Se estima que el 25% de las personas acude a ellas con frecuencia. Corresponde a engaños más complejos, como ocultar consumo de drogas o relaciones sentimentales paralelas.
Mentiras autocentradas: Corresponde a aquellas mentiras que la persona dice para protegerse a sí misma. Por ejemplo, para evitar pasar una vergüenza o para no cumplir un compromiso indeseado.
Mentiras piadosas: Son una de las más comunes y su función es proteger a la persona a la que se le está mintiendo. Como no contarle a una mujer que su marido la engaña.

4. LOS HOMBRES SON LOS QUE MAS MIENTEN
No son ellas, las mujeres, las que más recurren a la mentira. La sicóloga Bella de Paulo ha descubierto, a través de numerosas encuestas, que son los varones quienes llevan la delantera en el engaño. Pero el foco de la falacia masculina no son las mujeres como muchos creen, sino que más bien otros hombres. El 66% de los encuestados reconoce que les miente a sus amigos, colegas y otros hombres. El 58% de ellos, en tanto, reconoce mentirle a su mujer con frecuencia, en especial para evitar ser descubiertos. Y ellas, por su parte, también les mienten a ellos, pero menos: el 50% reconoce que lo hace y siempre para protegerse de algo. La proporción que reconoce mentirles a sus amigas también es más baja y llega sólo al 35%.



Cálculo sistemático del uso del tiempo y la utilidad percibida por el tiempo invertido

¿Cómo administra el tiempo? Probablemente tenga alguna idea, aunque dudo que de verdad se haya sentado a contar los minutos —como lo hace con frecuencia con el dinero de su cuenta bancaria.

En un momento le proporcionaré una tabla adaptada, pero significativamente alterada, de la ATUS. Al utilizar esa tabla, podrá observar con ojos organizadores, tal vez por primera vez, cómo administra las horas y cómo valora cada actividad.

¿Ha hecho esto antes? No conozco a nadie que lo haya hecho. Es posible que aquellos que se dedican a los negocios deban presentar un informe de su tiempo, pero sin considerar el valor de ese tiempo, de la forma en que se lo pide este cuestionario. Es realmente absurdo que hagamos comúnmente un informe detallado de nuestro dinero y casi nunca hagamos lo mismo con nuestro tiempo y con nuestra energía.

Antes de proporcionarle la tabla, permítame presentársela. Incluí varias categorías que la ATUS no incluía, tales como el tiempo electrónico (separado del de la televisión), el tiempo íntimo (abrazos, hacer el amor y conversaciones íntimas, separadas de la categoría de la vida social), el tiempo desperdiciado u olvidado y el tiempo creativo.

Con respecto al tiempo creativo, me refiero al tiempo utilizado para pensar, soñar de manera provechosa, conversaciones creativas con un colega y actividades similares. Ambos, el «tiempo desperdiciado» y el «tiempo creativo», pueden ocurrir con frecuencia mientras se realiza otra cosa, como las tareas domésticas o mirar televisión.

Al crear la tabla, he considerado los casilleros del «tiempo creativo» y del «tiempo desperdiciado» como elementos independientes para que la cantidad total de horas supere las veinticuatro horas por día. Asimismo, he separado muchos de los puntos en distintos ítems, como, por ejemplo, el tiempo utilizado en hacer el trabajo que le gusta y el tiempo utilizado en hacer el trabajo que no le gusta, el de la vida social con personas que le son agradables y el de la vida social con las que no le son agradables.

Después de las horas utilizadas en cada actividad, he incluido una clasificación del esfuerzo requerido para realizar cada una de ellas. Por supuesto que el esfuerzo variará durante la actividad y también, día a día. Cuando lo califique, sólo coloque el promedio de su experiencia. Procure no calificarlo como a usted le gustaría que fuera, sino como es en realidad, de promedio. En esta balanza, califique su esfuerzo entre 5 (poco esfuerzo requerido) y 1 (máximo esfuerzo requerido). Observe que esta clasificación está al revés de las otras, de 5 a 1, en lugar de 1 a 5: el mayor empleo de esfuerzo obtiene la calificación más baja y el empleo de esfuerzo más bajo obtiene la calificación más alta.

La razón del orden inverso es que después, cuando calcule lo que denomino «factor valor», debe multiplicar el esfuerzo por el «factor satisfacción» y otro factor llamado «necesidad/hacer lo correcto». El esfuerzo es el único de estos tres factores que hace a una actividad potencialmente menos valiosa cuanto mayor sea.

Por consiguiente, la escala de calificación del esfuerzo utiliza el número más alto, 5, para indicar la menor cantidad de esfuerzo y el número menor, 1, para indicar la mayor cantidad de esfuerzo. Si esto es confuso, por favor, téngame paciencia. La aritmética es simple y los números que obtenga hablarán por sí solos.

En tercer lugar, he incluido una clasificación que llamo «factor satisfacción». Algunas actividades lo dejan con una sensación de satisfacción mientras que otras lo dejan con una sensación de frustración o agotamiento independientemente del esfuerzo que requieran. Aquí he utilizado una calificación de 1 a 5. Si una actividad se cumple por completo, asígnele un 5. Si no se cumple en absoluto, colóquele un 1.

Una vez que haya calificado los factores de esfuerzo y satisfacción, puede disponer en forma de tabla una multiplicación simple: esfuerzo por satisfacción.

Un esfuerzo máximo (puntuación 1) multiplicado por la mínima satisfacción (puntuación 1) da un producto de 1.

Esa es la nota mínima posible e indica que usted está loco por realizar esa actividad o bien que otra persona lo está forzando a realizarla, por necesidad, o por sus valores. Si este resultado, esfuerzo multiplicado por satisfacción, es menor que 5, es posible que no esté lo suficientemente satisfecho con respecto al esfuerzo y podría intentar hacer un cambio, por su bien.

Sin embargo, la calificación obtenida no es definitiva. Por ejemplo, algunas de las actividades que más valen la pena mantener en la vida obtendrán una nota de 5. Son las que requieren del máximo esfuerzo (puntuación 1) y proporcionan la máxima satisfacción (puntuación 5) con un producto de 5. Para mí, escribir un libro es una de estas últimas actividades. Nada en mi vida profesional me lleva más trabajo; sin embargo, escribir libros es enormemente enriquecedor para mí.

Multiplicar esfuerzo por satisfacción da como resultado 5, pero no es una actividad que debería interrumpir. La calificación de 5 es sólo una luz roja la que indica que debo volver a considerar esa actividad y decidir si deseo continuar con ella o no.

Para que el cálculo de qué hacer resulte más simple cuando el resultado es menor que 5, he introducido el factor «necesidad/hacer lo correcto». Este factor de lo necesaria que es una actividad dada o cuánto cree que debería hacer simplemente porque es correcto o está de acuerdo con lo que usted cree. Si una actividad no es esencial, como por ejemplo mirar la televisión, asígnele la nota menor, 1. Si una actividad es esencial, como por ejemplo dormir, colóquele la puntuación más alta, 5. Si se encuentra entre lo no esencial y lo esencial, califíquela con 2, 3 ó 4.

De manera similar, si cree profundamente que es lo que debe hacer, asígnele un 5. Por ejemplo, es posible que no desee visitar a algún pariente que no le cae demasiado bien; pese a ello, por el bien de la unión familiar considera que debe hacerlo. En esta visita puede invertir mucho tiempo, requerir mucho esfuerzo, producir un mínimo grado de satisfacción y no ser en absoluto necesaria. Sin embargo, la calificaría con un 5 porque se corresponde con hacer lo correcto.
Ahora, volviendo a la multiplicación esfuerzo por satisfacción, el único justificativo para realizar una actividad que dé un resultado menor que 5 es que acarree una gran necesidad o un «factor de hacer lo correcto».

Por ejemplo, pagar las facturas es una actividad que requiere mucho esfuerzo y, en general, no es enriquecedora. El resultado de esfuerzo por satisfacción es menor que 5. Sin embargo, es muy necesaria.

Por lo tanto, esta actividad debe continuar.
Por otro lado, supongamos que usted participa de manera regular en un grupo de análisis financiero con el fin de aprender cómo administrar mejor el dinero. Esto requiere mucho esfuerzo para buscar el tiempo necesario para desplazarse y asistir, y participar de estas reuniones requiere un esfuerzo doble, porque las considera increíblemente aburridas. Ha asistido a estas sesiones durante seis semanas, hasta ahora, ha aprendido muy poco. El producto de la multiplicación del esfuerzo por la satisfacción es menor que 5, y la necesidad es un factor bajo.

Por lo tanto, se trata de una actividad que probablemente debería interrumpir.
Esto lleva de manera natural a la cifra más importante de la tabla: «el factor valor». Multiplique el esfuerzo (columna III) por la satisfacción (columna IV) por necesidad/hacer lo correcto (columna VI) para obtener el «factor valor». Al comparar el «factor valor» con las horas que ocupó la actividad misma, podrá ver, en números tan fríos y claros como los del estado de sus cuentas del banco, si ocupa su tiempo con inteligencia — definido inteligentemente por sus propias calificaciones—.


La razón por la que es beneficioso calcular el esfuerzo multiplicado por la satisfacción con calificación propia antes de calcular el factor valor es que algunas actividades pueden ser totalmente innecesarias, pero muy enriquecedoras y requerir de mucho esfuerzo. Un ejemplo podría ser tocar el violín, si se trata de un pasatiempo. O bien, redactar un plan de negocios para una gran idea que el empresario que usted lleva dentro sueña desarrollar. O escribir una propuesta para el libro que siempre ha deseado escribir. Cada una de ellas obtendría un resultado esfuerzo por satisfacción de 5; máximo esfuerzo (1) por máxima satisfacción (5). Dado que cada una es innecesaria, el factor valor tendría una calificación baja, de sólo 5. No obstante, cada una de ellas representa en verdad un tiempo bien empleado.


Por lo general, se desea que la nota de valor fuera de 25 o más. Por ejemplo, supongamos que ocupa 25 minutos al día en la ducha. Le otorga un 5 al esfuerzo (prácticamente no se requiere esfuerzo), un 5 al factor satisfacción (adora ducharse), y un 5 necesidad (suponiendo que estar limpio sea considerado una necesidad). Esto hace un factor valor de 125, el máximo posible. Al tener en cuenta que sólo emplea veinticinco minutos en la ducha, ese tiempo es sumamente valioso. O para utilizar mi vocabulario, darse una ducha es uno de los lirios de la vida.


Por otro lado, supongamos que usted ocupa una hora al día pegado a la pantalla (tiempo de pantalla innecesario combinado). Esto requiere un factor esfuerzo de 5 (ningún esfuerzo), un factor satisfacción de 1 (no hay satisfacción) y un factor necesidad de 1 (total mente innecesario) con un factor valor de 5.


La única manera con la que puede obtener un factor valor más bajo sería que una actividad inútil requiriera mucho esfuerzo. Increíblemente, todos realizamos actividades como éstas de vez en cuando. Un ejemplo sería tener relaciones sociales con alguien que no es de su agrado. El factor esfuerzo aquí es 1(se requiere mucho trabajo). El factor satisfacción es 1 (no hay satisfacción; de haberla, es una satisfacción negativa). El factor necesidad también es 1 (totalmente innecesaria, a menos que haya una razón profesional por la que deba mantener relaciones sociales con esta persona), y el factor hacer lo correcto también es 1(a menos que crea que es «correcto» perder el tiempo con quien no le agrada por lástima o culpa). Estas calificaciones dan un factor valor de 1, la nota más baja posible.


Las actividades con una calificación de 1 constituyen las peores sanguijuelas de la vida. Estas sanguijuelas lo absorben sin ninguna buena razón. Si es posible, arránquese esas sanguijuelas y erradíquelas de su vida.


Esto no quiere decir que deba dejar de mirar la televisión o de hacer otras actividades aparentemente innecesarias. Para algunos, mirar la televisión es una actividad que recarga las baterías y los ayuda a relajar se. Para esas personas, mirar la televisión podría obtener una valoración de necesidad de tres, cuatro o hasta cinco y un factor satisfacción parecido, lo que da como resultado un factor valor alto.


Por lo general, cualquier actividad con un factor valor inferior a 5 merece que se la considere seriamente para ser eliminada o interrumpida. La calificación es una simple luz roja: piénselo dos veces. Cualquier factor valor con un total de 25 o más representa una buena inversión de tiempo. Aquellas actividades comprendidas entre 5 y 25 merecen un segundo examen. Pregúntese qué podría hacer para aumentar esos números.


La cuestión aquí es calificar sus actividades, no en cuanto a su valor absoluto —lo que sería un cálculo indefinido—, sino en cuanto al valor que tienen para usted. Sólo usted decide. Son sus propias reglas de calificación. ¿Cuánto valor tiene para usted invertir el tiempo, la energía y la atención en una actividad dada, al darse cuenta de que en este mundo ocupado la mayoría de las personas tradicionalmente malgasta estos preciosos recursos? Responder esa pregunta escurridiza, pero vital, es la razón para alentarlo a tomarse el trabajo de completar esta elaborada tabla.


Y, por fin, aquí está. Entiendo que es extensa y que podría requerir un factor esfuerzo de 1 (máximo!) para completarla. Sin embargo, estoy seguro de que encontrará que le dará un factor valor inusualmente alto al proporcionarle posibles datos que nunca antes había observado con el fin de cambiar su vida.


TABLA
Encabezados
I- Actividad
II- Promedio de horas por día
III- Factor esfuerzo (1 máximo, 5 = mínimo)
IV- Factor satisfacción (1 = mínimo, 5 míximo)
E x S (columna III x columna IV)
V- Necesidad, factor hacer lo correcto (1 mínimo, 5 máximo)
VI- Factor valor (producto de columnas III, IV y VI)
VII (columna de la Actividad)

CUIDADO PERSONAL (total de horas):
• Sueño
• Comidas
• Baño
• Ducha
FAMILIA (total de horas):
• Tareas domésticas
• Comida (preparación y limpieza)
• Lavado de ropa
• Césped y otros trabajos en el exterior
• Compra de bienes y servicios (comida, mantenimiento del coche, etc.)
• Servicios profesionales (médico, peluquero, etc.)
• Cuidado/ayuda a los que conviven con usted
• Cuidado/ayuda a los que no conviven con usted
TRABAJO Y ACTIVIDADES RELACIONADAS CON EL TRABAJO (total de horas):
• La parte del trabajo que más le gusta
• La parte del trabajo que menos le gusta
• La parte del trabajo que le es indiferente
EN EL COCHE, VIAJE AL TRABAJO, TAXI (total de horas):
ACTIVIDADES EDUCATIVAS (total de horas):
ORGANIZACIÓN, ACTIVIDADES CIVILES Y RELIGIOSAS (COMO VOLUNTARIO, NO ONERO SAS) (total de horas):
• Organización
• Actividades cívicas
• Actividades religiosas
TIEMPO LIBRE (total de horas):
SOCIALIZACIÓN (total de horas);
• Con aquellos que le gustan mucho
• Con aquellos que no le gustan mucho
• Con aquellos que le son indiferentes
• Práctica de algún deporte
• Otros ejercicios
TIEMPO ELECTRÓNICO (total de horas):
• Correo electrónico (necesario)
• Correo electrónico (adicción a la pantalla)
• Internet (necesario)
• Internet (adicción a la pantalla)
• Televisión (necesaria)
• Televisión (adicción a la pantalla)
• Teléfono (fijo)
• Teléfono móvil
• BlackBerry, Treo, etc. (necesario)
• BlackBerry, Treo, etc. (adicción a la pantalla)
TIEMPO ÍNTIMO (HACER EL AMOR, ABRA ZOS, CONVERSACIONES ÍNTIMAS) (total de horas):
TIEMPO DESPERDICIADO, MUERTO U OLVIDADO (total de horas):
TIEMPO CREATIVO (total de horas):
OTROS (DESCRIBA) (total de horas):
Una vez que haya completado la tabla, usted habrá reunido en un solo lugar información que se esconde a la vista de los demás. Piensan que lo saben, pero no es así. Ahora usted lo sabe.
Recuerde: los resultados son simples luces ¡‘ojas, señales para reflexionar. Cuando ei resultado de una multiplicación entre esfuerzo y satisfacción sea inferior a 5, o cuando obtenga un factor valor inferior a 5, deténgase y piense dos veces acerca de esa actividad. Cuando encuentre un factor valor de 5 a 25, también piénselo dos veces. ¿En verdad desea continuar con esas actividades del mismo modo en que las está haciendo ahora?
Las calificaciones de valor por encima de 5 indican una inversión de tiempo acertada. Obviamente, cuanto más alto pueda llevar estos resultados, mejor.
Con una evaluación sistemática como ésta sobre corno ocupa su tiempo, puede vencer el gemmelsmerch, la prisa, la efusión, el mega pulpo y todos los demás monstruos marinos de la vida moderna. Puede estar seguro de que nunca estará demasiado ocupado ni se le escapará lo más importante. ¿Cómo? Sólo lleve su vista a la columna IV de la «Satisfacción» y asegúrese de que la cifra de la columna II, «Promedio de horas por día», sea lo más elevada que pueda.

Friday, January 30, 2009


No, no es un broma. La universidad de Berkeley, en el estado norteamericano de California, impartirá próximamente un curso basado en el popular, y ya antiguo, juego de estrategia Starcraft, de la empresa Blizzard. Y no sólo eso, ya que también dará créditos por hacerlo.

Starcraft es un juego de estrategia militar en tiempo real basado en las ideas de los primeros Warcraft, pero en versión espacial.

Pese a lo divertido, no es para tomárselo a la ligera, ya que el plan de estudios del ramo incluye el entendimiento de cómo se desarrollan las batallas en el juego, el uso de ecuaciones diferenciales y cálculo avanzado.

Sólo existen 60 cupos para el curso, el cual tendrá sesiones de juego en línea a modo de práctica.

Los contenidos y requerimientos se pueden ver en inglés en la página web de la cátedra.

Monday, January 19, 2009

Con las tecnologías de la computación se generan mayores grados de libertad individual; las personas ya no dependen de los estados o de grandes corporaciones para obtener información, relacionarse y emprender negocios. Las fronteras físicas se hacen permeables con internet, y vivimos el surgimiento de una gran sociedad civil planetaria.

Friday, January 02, 2009

Entrevista a un gran campeón Severiano Ballesteros.


Sin duda, un campeón no nace, se hace. En esta genial entrevista vemos como piensa una de las personas que mas admiro: Severiano Ballesteros, te invito a leer sus respuestas y de esta forma conocer como ve la vida, los retos, las dificultades un gran genio. El deporte y la vida tienen mucho en común. Hay mucho fondo en esta entrevista, te invito a leerla:


Severiano Ballesteros: 50 años. Vive en Pedreña (Santander). Divorciado con tres hijos: Javier, de 17; Miguel, de 15, y Carmen, de 13. Afirma:


-"Los políticos se mueven por votos, y no me gusta. Mi religión es hacer bien las cosas, y por encima de todo creo en mí."

-"A los 9 años era caddie. En el club no podía jugar, así que las noches de luna llena iba a la playa. El palo me lo fabricaba con un arbusto. ... Y de ahí a la gloria. ¿Sabe qué es lo qué más me ha sorprendido en la vida? Que todo pasó muy rápido. Con 16 años ya era profesional y cinco meses después, campeón de España sub-25."


-¿Qué tiene usted que no tengan otros?

"La elección del golpe: si había tres posibilidades, yo escogía la cuarta, la impensada. Arriesgaba: lo veía, lo sentía y lo hacía."


-¿Ha hecho algún tipo de entreno mental?
"Sí, creo firmemente en el poder de la mente, la mente lo es todo. Yo antes de cada partido hacía visualizaciones. Cuénteme el proceso. Primero me relajaba, después me veía en el campo jugando, imaginaba la gente, la hierba.., y me veía ganador. Estudié sofrología y creo firmemente que a eso le debo mi éxito."


-A través del golf accedió a un mundo diferente del suyo. ¿Se ha sentido inseguro?

"Poder estar en lugares especiales y conocer a personas excepcionales ha sido una gran suerte. Pero yo me he educado en la calle, no he tenido ningún tipo de formación y, al principio, estar con esas personas llenas de másters me provocaba inseguridad."


-¿Siempre consiguió aparcar los problemas de la vida antes de salir al campo?

"Para poder jugar o para hacer cualquier cosa, uno ha de estar bien. Y si tienes problemas no te queda más remedio que afrontarlos y entenderlo. Creo que en la vida es básico entender lo que ocurre, ser listo..."


-¿Usted qué piensa?

"Mi cabeza a veces no me deja dormir. Hay gente a la que le encanta entrar en la queja y estar todo el día machacándose. Creo que es importante que cuando te venga algo a la mente que no te haga bien, lo sustituyas por algo bueno con rapidez. Me ha llevado un tiempo, es un entrenamiento que requiere mucha disciplina hasta que se convierte en una rutina; porque en la vida todo es rutina, hábito. Hay gente que toma la actitud de estar todo el día cabreada, conozco unos cuantos. Es una postura incómoda pero cómoda, porque fíjese en que quien la escoge no se siente mal en su piel."


-¿Cómo superó la muerte repentina, en accidente de coche, de su novia?

"Se han dicho muchas tonterías inaceptables. Llegaron a decir que intenté suicidarme, todo falso. Fátima era una gran amiga, muy especial, pero no era mi novia. Me afecto el hecho de perderla, pero no me descontrolé. Supero los malos momentos teniendo la mente ocupada, porque cuando tú te entregas al pensamiento, la mente siempre tiene tendencia a ir a la zona negativa. Hay que escucharse, estar atento, porque todos tenemos un poder especial dentro de nosotros, un guardián que nos dice por dónde tenemos que ir y nos advierte de los errores."


-Para todo eso se necesita vivir con calma, y usted, que tiene tantos negocios…
"No tengo tantos, ni mucho menos, porque pienso que el mejor negocio es saber negociar bien la vida. Coleccionar dinero me parece superfluo porque al final, en la vida, gana el que consigue ser más veces feliz."


-¿Qué ha perseguido usted?

"La vida es ilusión, y te la tienes que buscar continuamente. Yo estoy deseando llegar a casa para ver a mi perrita Zahira, fíjese en qué cosa más pequeña y más fácil. Yme gusta mucho la naturaleza, soy un gran amante de los árboles, me dan alegría; en mi casa tengo 369 y los conozco a todos. Mi ilusión ahora mismo es plantar un alcornoque."


-¿Abandonó el golf por falta de ilusión?

"Tenía una lucha interna, la mente me decía una cosa y el cuerpo me pedía otra, y la indecisión te lleva al bloqueo. En el circuito sénior de EE. UU., que no me fue nada bien, me acordé de mi padre: "Hijo mío, no hay mal que por bien no venga". Y tenía razón."


-Y su madre ¿qué le decía?

"Que había que trabajar y cuidar las cosas. Ella no lo tuvo fácil, no teníamos ni siquiera frigorífico. "Hijo, el que guarda halla", me repetía."


-¿Qué le gustaría transmitir a sus hijos?

"Cariño. Creo que lo más importante en la vida es sentirte querido por los tuyos y por tus amigos, sentirte protegido. Y he procurado que nunca vieran en su padre signos de ostentación o derroche."

-¿Qué merece la pena en la vida?

"Todo. La vida es un viaje maravilloso que no hay que perderse; hay que estar atento. Pero qué más da lo que yo crea si lo único importante es lo que cada uno cree."

psicoterapia y coaching, clínica internet